Claro que hay discos que llegan para ampliar la historia, pero también es cierto que otros directamente la reescriben. El rescate de Éxodo por parte de Cinco Lunas Producciones pertenece a esta segunda categoría. Casi medio siglo después de su nacimiento, aquellas composiciones concebidas en la Málaga de finales de los setenta encuentran por fin el lugar que siempre merecieron dentro del gran relato del rock progresivo español. Nacidos en 1977, en plena ebullición creativa, el grupo desarrolló una personalidad propia alejada de los caminos más transitados del rock andaluz. Durante años fueron una de esas leyendas apenas conocidas por quienes frecuentaban salas, concursos y escenarios locales, compartiendo cartel con nombres tan dispares como Tabletom o Barón Rojo, mientras construían un repertorio que miraba más hacia las grandes referencias británicas del progresivo que hacia las modas imperantes de su entorno.
Lo primero que sorprende al escuchar estas grabaciones es su extraordinaria madurez. Éxodo han escuchado a los grandes y sonidos de King Crimson, Genesis, Camel o Pink Floyd aparecen de forma natural, integradas en un lenguaje propio donde la flauta de Antonio Ávila, los teclados de Augusto Jurado y la guitarra de Juan A. Anillo dialogan constantemente sobre una base rítmica sólida y versátil. No hay artificio ni exhibicionismo gratuito. Aquí hay progresivo, rock sinfónico, jazz-rock... pero sobre todo hay composición, atmósfera, largos desarrollos, duende y una búsqueda permanente del equilibrio entre la complejidad técnica y la emoción melódica. En algunos pasajes, incluso resulta inevitable encontrar resonancias que años después asociaríamos a propuestas espaciales y psicodélicas cercanas a Ozric Tentacles.
El material grabado entre 1992 y 1994 por los miembros originales posee además un valor especial. No se trata de una simple reunión nostálgica ni de una reconstrucción arqueológica. Son canciones que conservan intacto el espíritu creativo de finales de los setenta, registradas con la perspectiva y la experiencia que da el paso del tiempo. Esa combinación confiere al álbum una extraña sensación de intemporalidad, como si hubiera permanecido oculto durante décadas esperando el momento adecuado para ser escuchado.
Con esta edición, gracias a la labor arqueológica de Cinco Lunas Producciones, a quienes el tiempo no tardará en consolidarlos en su altar preeminente de investigación y salvaguarda del Arte musical, no solo se recupera un grupo olvidado; se devuelve a la memoria colectiva una pieza importante del puzzle del progresivo español. Éxodo demuestra que la escena andaluza fue mucho más diversa y rica de lo que habitualmente reflejan los relatos oficiales. Escuchar este disco es abrir una ventana a una historia paralela, una historia que estuvo a punto de perderse y que hoy, afortunadamente, vuelve a sonar con toda su fuerza y toda su belleza como si llevara décadas esperándonos.
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