2. Light to Grow (6:43)
3. Halfway to Forever (4:02)
4. Minute Man (6:07)
5. Zeros for Ones (6:59)
6. It's War (5:25)
7. Prayer (3:26)
8. Where Fear Ends (9:14)
Clarence Osborne: voz.
1 .Overture - Transcending into the Light (3:35)
2. Red - My will is my Way (4:37)
3. Orange - Cogito Ergo Sum (5:12)
4. Blue - The Path of Love (6:22)
5. White - Reflection in the Mirror (4:56)
6. Violet - The Mystic Charm (5:42)
7. Yellow - Brainstorm Dancer (7:42)
8. Green - A Midsummernight's Stream (7:28)
9. Epilogue - Like a Rainbow (7:01)
Lanvall: guitarra eléctrica y de doce cuerdas acústica, mandolina, piano, teclados y órgano de iglesia.
Gandalf: sitar y guitarra clásica en "Violet", guitarra acústica de seis cuerdas en "Green" y guitarra eléctrica en la introducción de "Yellow".
Peter Aschenbrenner: flautas.
Ulbi Ulbricht: bajo.
Thomas Schaufler: batería.
Y un coro de casi treinta cantantes.
5/5
Aquí el descaro profesional de Arne Stockhammer, verdadero nombre de Lanvall, es total. Se desenvuelve con su música como pez en el agua y esta vez acompañado por el mismo Gandalf y una gran masa coral.
Esta obra está conformada a modo de gran suite, siendo cada uno de los movimientos, distintos colores que le sugieren al compositor distintas ideas. El álbum se abre con una "Overture-Trascending into the light" y se cierra, como un círculo perfecto, con "Epilogue-Like a rainbow". En medio, música ma-ra-vi-llo-sa. Sólo por el tema "Red-My will is my way" merece la pena tener este trabajo. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una canción.
Un más que buen trabajo que merece, de corazón, toda nuestra atención. Este joven músico, veinticuatro cuando publicó este discazo, esconde buenas ideas arropadas con un gran sentimiento y una excepcional -nada que envidiar a los grandes- técnica. De diez.
1. Ageless beauty (6:33)
2. Melolydian garden (7:18)
3. Euphoric (3:27)
4. Memory lane (6:06)
5. The fountain of hope (4:18)
6. Turn lose the swans (2:54)
7. Sensitive (5:56)
8. Sister (2:37)
9. My kingdom, my world (5:28)
10. The shores of the shimmering sea (5:05)
11. The endless trail of tears (3:03)
Lanvall: guitarras, sintetizadores, piano, flauta.
Thomas Schaufler: batería y percusión.
Ulbi Ulbricht: bajo.
4.5
En este que fue su primer trabajo están incluidos los temas de su primera demo. Podemos observar que es un trabajo muy tranquilo, a excepción de entradas con la guitarra, que animan los ritmos de una forma genial. En todo caso, se me antoja un CD relajante y en muchos momentos cercano a la new age instrumental, con temas de grandes y elaboradas estructuras.
Destacan temas como "Ageless beauty", una magnífica introducción a esta primera grabación, con un dominio pleno de la guitarra, en un estilo muy personal y que recuerda al mejor Mike Oldfield de los setenta, la potencia de "Euphorya" con una guitarra excelente y con una digitación, pulsación y técnica maravillosas, la tranquildidad producida por los sintetizadores y el piano que recrean una gran atmósfera en "Melolydian garden" o "Memory Lane", o pequeñas maravillas relajantes como "The shores of the shimmering sea", con un enfoque casi folclorista y una gran influencia de Gandalf o el citado Oldfield.

1. La Telaraña (13:26)
2. The Meaning (28:47)
3. L'art Brut (9:02)

1. 23 Enigma (5:07)
2. Shot Down In Flames (5:38)
3. Light From Dark (6:22)
4. Moondance (4:56)
5. Plans (4:06)
6. City Of Dreaming Spires (4:54)
7. Wherever You Turn (4:54)
8. Toccata & Fugue in D Minor (7:45)
9. Can't Say No (4:00)
Max Hunt: teclados, batería y programación de percusión, coros.
Rupert Willder: guitarras, voz principal.
Steve Meston: bajo, coros.
3,5/5
Segundo trabajo de la banda británica consolidada como trío en esta nueva producción de 1996. Un disco bastente mejor que su debut Smoking Angels de 1994, ya que el grupo ha ganado bastante en técnica compositiva, pasando de temas orientados a un rock suave y melódico, a composiciones con una mayor complejidad. Este trabajo es una colección de temas que pueden hacer la delicia de cualquiera que guste de la calidad musical, encontrando temas instrumentales como "23 enigma" o "Moondance, en los que la guitarra se hace dueña de la situación, adoptando un papel protagonista y elevando a Wilder a alturas profesionales realmente soberbias. Max Hunt, no obstante, sigue siendo el líder de la banda, arropando a la banda con sus teclados, ora orquestales ora endiabladamente clásicos, "Toccata and fugue in D minor", homenajeando al maestro Bach. Temas muy agradables con fuerza y garra como ese blues que es "Shot down in flames", en el que la guitarra se luce como nadie y en el que el teclado realiza un solo realmente exquisito.
Buen trabajo de Tantalus, que en su origen fue publicado en formato cassette (del que nace esta reseña), muy recomendable para los que gusten de teclados y guitarras sinceros, sin efectos. No pierdas el tiempo y hazte con tu copia (reeditada en CD incluyendo un tema extra).
Contacto:
Gerlinde Hunt: Mañana Music, 34 Austen Gardens, Newbury, Berks RG14 7UB, Reino Unido.

1. Without Words (9:50)
2. Clever Use of Shadows (10:20)
3. Orgasmik Outburst II (2:42)
4. Machiavelique (6:41)
5. Beyond the Rims of Despair (9.16)
6. Something Like That (8:23)
7. The Rubber Cage (5:51)
8. Call to Arms (9:08)
Guy LeBlanc: teclados, voz y percusión.
Alain Bergeron: batería y percusión.
Jose Bergeron: guitarras, efectos, voz en francés.
Claude Prince: bajo.
músico invitado:
Paul Desgagne: saxo alto y tenor.
5/5
Entramos en terrenos del sonido progresivo clásico con algún matiz Canterbury con esta increíble formación canadiense, que desarrolla unos planteamientos extensos y virtuosos tratamientos instrumentales.
Estamos ante una obra maestra del progresivo contemporáneo en la que no cabe destacar temas. Sí, acaso, deberíamos analizar sus virtudes. Deberíamos resaltar el uso de la guitarra, muy al estilo de Andy Latimer ("Without words"), acústica en algunos momentos ("Machiavelique") y siempre magistral y dinámica ("Call to arms", por ejemplo). Deberíamos agradecer la complejidad, o la sencillez en algunos casos, en la ejecución de los teclados totalmente analógicos, bien sean órganos Hammond ("Clever use of shadows"), sintetizadores ("Something like that", mi favorita) o pianos eléctricos ("Beyond the rims of despair"). Y, por último, deberíamos agradecer la entrega total de una maravillosa sección rítmica que da su vida, de principio a fin, en la totalidad del disco.
Un trabajo lleno de virtuosismo a raudales, intenso y dinámico, muy emotivo y con una calidad interpretativa muy alta. Igual de alta que mi recomendación para su escucha.

1. Poseidon's Creation (11:38)
2. Incarnation Of The Logos (8:25)
3. Decay Of The Logos (8:15)
4. Atlantis' Agony At June 5th - 8498, 13 p.m. Gregorian Earthtime (15:35)
Frank Bornemann: guitarras, voz principal.
Klaus-Peter Matziol: bajos, voz.
Jürgen Rosenthal: batería, percusión, flauta.
Detlev Schmidten : teclados, Mellotron, xilófono, voz.
The Boys Of Santiago: coros (1).
5/5
Los alemanes Eloy nos acostrumbraron a una obra maestra, una tras otra, en la década de los setenta, gracias a la imaginación y el genio compositivo de su guitarrista y voz Frank Bornemann. Y es que, además, Frank siempre se supo rodear de los mejores para moldear las obras que se fraguaban en su mente.
A partir del mito de la Atlántida, recogido en dos diálogos de Platón, Timaios y Kritias, Eloy desarrolla su novela musical con increibles pasajes sinfónicos, bellos y elaborados, dando lugar a su mejor, según mi opinión, obra. Una perfecta armonía entre elementos instrumentales y vocales, que se desarrolla en torno a cuatro suites de reconocida calidad.
Se compara a Eloy con Pink Floyd, y similitudes las hay, pero este álbum recrea un rock sinfónico atemporal y con un sonido genuinamente propio que lo hace original y, por lo tanto, fuera de todo compromiso, por lo que podemos afirmar, de manera rotunda, que estamos ante uno de los puntales de la música progresiva.
Para la ocasión, el grupo, además del guitarrista y voz Frank, estaba formado por el ex Scorpions Jürgen Rosenthal a la batería y autor de las letras, el eterno Klaus-Peter Matziol, bajos y voz, y el imprescindible Detlev Schmidten a cargo de toda clase de teclados analógicos y Mellotron.
Ocean es un disco antológico, con una calidad extraordinaria, pese a que el año en que fue publicado anunciaba que el río bajaba revuelto. Un trabajo delicado y con una gran fuerza interior que evitará siempre el paso del tiempo.

1. The Valley of Lavon: Salad Daze (6:05)
2. The Valley of Lavon: Trinity River Run (6:36)
3. The Valley of Lavon: the Flood (7:56)
4. The Valley of Lavon: Lake Lavon (4:54)
5. Cathedral over Chimney Pond (9:13)
6. Screw Auger Falls (7:45)
7. Seeing Cape Cod Seas: Freedom (6:54)
8. Seeing Cape Cod Seas: Thundering Waters (5:06)
9. Seeing Cape Cod Seas: Is It Light? (4:44)
10. Seeing Cape Cod Seas: A New Life (1:22)
11. The Last Time for Minterra (7:02)
Chris Fournier: bajo, guitarras eléctricas y de 12 cuerdas, teclados, programación de batería.
3.5/5
Este trabajo de Chris Fournier se abre con una impactante suite de casi veintiseis minutos, "The Valley of Lavon", donde en sus cuatro partes, desarrolla una música impresionante, en el sentido literal de la palabra, con estructuras grandilocuentes que dan paso a situaciones pausadas que nos preparan para los constantes cambios de forma que dominan sus temas. Este instrumentista, que domina toda su música, ataca de forma muy poderosa su bajo, dándoles, además, un auténtico pulso vital a su obra.
Dada la personalidad de Chris, necesita dar a entender su trabajo mediante composiciones extensas que, como si de una descripción se tratara, nos hace viajar por distintas dimensiones. Tal es el caso de la bellísima y genialmente orquestada "Cathedral over Chimney Pond", que nos muestra un increíble templo surgir en medio de la naturaleza de un mundo imaginario. "Screw Auger falls" es una composición que recuerda mucho a la música electrónica de los sintetistas europeos de mediados de los setenta, con cantidad de ritmos y sonidos que nos llevan a los rápidos de un río. La otra suite de este trabajo es "Seeing cape Cod seas", dividida en cuatro movimientos, ejecutada con una fuerza increíble en su base rítmica y desarrollada sinuosamente sobre los teclados, dando lugar a una pequeña obra maestra. El tema final de este CD, "The last time for Minterra", es un adelanto del que sería su siguiente edición, Perfect Cosmonogical Principle, con un argumento, explicado por el propio Fournier, muy cercano a un relato sci-fi.

Brad Christoff: percusión.
Phil Kimbrough: teclados, sintetizadores, mandolina, instrumentos de viento.
Mark Tippins: guitarras, banjo, voz.
Marc Miller: bajo.
Rick Rodenbaugh: voz.
4.5/5
Yezda Urfa se formaron en 1973 en Chicago, tras reunirse una serie de músicos con experiencia con la intención de fundar un proyecto estable. En 1975 autoprodujeron este álbum con una tirada limitada de trescientos ejemplares que distribuyeron, en su mayoría, por las emisoras de radio locales y distintas compañías (A&M, Capitol, Columbia, London Records, Phonogram, Warner Bros. Records...), pero fueron rechazados.
Estamos, pues, ante lo que el grupo denomina un 'demo álbum', que nos muestra el potencial inicial de una banda que lucha por un puesto en el difícil mundo del rock progresivo. Pero visto ahora y escuchando este primer esfuerzo, vemos que, injustamente, el mundo empresarial dejó escapar una excelente oportunidad, porque lo que podemos saborear en este trabajo es un ejercicio honesto con una profesionalidad que nada puede envidiar a los que ya estaban establecidos.
El disco se abre con "Boris and his 3 verses, including flow guides aren't my bag", con unos interesantes teclados estilo Wakeman que conforman un complejo tema con intrincadas guitarras, trabajados ritmos y buenos juegos de voces. El humor, presente en este disco, se puede ver en el corto "Texas armadillo", donde el grupo se atreve con el country de la mano del banjo y la mandolina, o la excelente "To-ta in the moya", con una estructura musical repetitiva a la que, poco a poco, se va añadiendo el máximo potencial de la banda, incluyendo pequeños homenajes a la música clásica barroca.
Hablar de temas favoritos es inútil, porque el grupo nos sorprende continuamente en todas las composiciones, como en "3 almost 4, 6 yea", una composición instrumental con complicados ritmos y sonidos, que recuerdan a Gentle Giant, y desembocan en energía pura a la flauta. Incluyen ambientes acústicos renacentistas, para eclosionar en una grandeza progresiva fuera de lo común, imprimiendo, en momentos, carácter a veces sajón, a veces mediterráneo.
El disco, tras el dinámico "Three tons of fresh thyroid glands", se cierra con un regalo: "The basis of Dubenglazy while Dirk does the dance", con un ritmo vertiginoso y curiosos efectos vocales.
Muchos de estos temas serían reelaborados para su Sacred Baboon, pero aquí se rescata el verdadero espíritu de la banda, que rendía tributo a todo estilo musical con una poderosa base progresiva envidiable. Una joya.

1. Suicide (6:53)
2. Recall The Future (9:25)
3. Resan Till Ixtlan (3:18)
4. Universe (3:38)
5. Kharma 74 (5:45)
6. Liv I Stad Utan Liv (6:58)
7. Tornet (0:54)
8. I'll Arise (2:34)
Håkan Andersson: guitarras acústicas y eléctricas, mandolina, voz.