Yessonata es Rick Wakeman mirando
su propio camino con calma y profundidad, sentándose al piano para contar su
historia sin prisas ni artificios.
En la primera parte enlaza melodías y motivos de
Yes de forma natural, como recuerdos que aparecen, se transforman y siguen
adelante, sin sonar a cita fácil ni a medley nostálgico. Todo fluye
como una sola idea, coherente y muy expresiva.
En la segunda parte recupera el universo King
Arthur, con
una revisión serena, reflexiva y muy elegante de uno de sus grandes trabajos en
solitario, más introspectiva y con aire casi confesional. El Steinway suena
cálido, cercano, y deja claro que aquí la técnica está al servicio de la
música, no al revés. Wakeman no quiere deslumbrar, quiere contar algo, y lo
hace con claridad y oficio.
Un trabajo reposado, muy consciente de su legado, que mira atrás sin quedarse anclado y demuestra que revivir el pasado también puede ser una forma honesta de seguir avanzando.

No hay comentarios :
Publicar un comentario