lunes, octubre 26, 2015

AMAROK EN LA ACTUALIDAD: CAMINO DE VIDA (HAYAT YOLUNDA)


Amarok, hoy en día, y tras una reunión de viejos conocidos, se ha puesto a trabajar en lo que es el nuevo capítulo de su trayectoria vital: un trabajo elaborado que vuelve a las raíces del rock progresivo y sinfónico y que aquí os presento, como ha sido habitual en estos últimos meses, de la mano de su fundador y alma mater, Robert Santamaría. Escuchad atentos...

AMAROK EN LA ACTUALIDAD: CAMINO DE VIDA (HAYAT YOLUNDA)

Después de más de cinco años de desconexión absoluta de los asuntos amarokianos (aparte de la edición del disco en directo y de Canciones de los Mundos Perdidos versión original), de cuando en cuando me comenzaron a venir flashes con la idea de hacer un nuevo disco de Amarok. Vaya... Pero poco a poco me fue gustando investigar esa posibilidad. La cuestión gorda era por un lado si sería capaz (demasiados años metido en otros fregaos), y por otro si la música que compondría sería lo suficientemente buena... El primer intento vino a partir de un sueño, en el que ví a unos seres que conducían enormes olas por el mar en un escenario post-nuclear. Les puse el nombre de “Pastores de Olas” y con esa imagen me inventé una historia en la cual el mundo colapsaba (cosa nada demasiado fantasiosa tal y como están yendo las cosas, me temo), y los humanos que lograron sobrevivir funcionaban en diversas regiones aisladas entre sí con energías limpias. Los que vivían en el mar era los pastores de olas, pero también habría los pastores del viento, los pastores del sol..... No parecía  mala idea, e incluso compuse un par de temas de teclados. Pero no me gustaron.
Robert Santamaría
Después reconocí que lo que me apetecía era hacer una obra completa compuesta con guitarra de 12 cuerdas y una instrumentación muy concreta  de rock sinfónico tradicional, o sea, nada de instrumentos exóticos. Así que desempolvé la vieja Ovation, le cambié las cuerdas y empecé a tocarla de nuevo. El plan era que me dedicaría a componer temas sin preocuparme de nada más, y si lo que salía era lo suficientemente bueno ya me ocuparía de ordenarlo, grabarlo y arreglarlo, y si no, a otra cosa mariposa.
Y así estuve un par de meses entre finales de 2013 y principios de 2014. Mi punto de partida fue un tema que había compuesto en 2011 como parte de lo que sería una obra basada en el libro fundamental de mi infancia El Viento en los Sauces, y que también había quedado en el dique seco. Perfecto para comenzar, y por suerte no me resultó difícil ir engarzando idea tras idea hasta llegar a unos satisfactorios  50 minutos de música. Luego me pasé algunas semanas más definiendo los diferentes temas y arreglando las partes de teclado y flauta, y grabando partes de bajo y batería midi para tener una idea global del sonido que tendría el disco. Pintaba bien.
Le comenté la idea a Manel, a Pau, a Alán y a Marta, y a todos les pareció razonablemente  buena. Sin embargo me expresaron con claridad la necesidad de añadir una guitarra eléctrica, cosa que no entraba en mi plan original.  Pero me puse manos a la obra, y después de una intensa búsqueda apareció Xavi Saiz, un guitarrista muy creativo y con una muy amplia paleta de sonidos sacada de su inmensa pedalera (que incluye algunos aparatejos de su propia invención), y cuyos arreglos encajaron a la perfección con lo que estábamos haciendo. Y así, poco a poco, y muy acorde con los tiempos hiper tecnológicos en que vivimos, Pau, Xavi y posteriormente Alán me fueron mandando sus pistas tema a tema. Pero compensando tanto WeTransfer, Manel y Marta vinieron a grabar a La Vinyota como en los viejos tiempos.
Primera versión del artwork de Hayat Yolunda
A partir de ese momento era imperioso encontrar un tema para la obra. Al principio me decanté por utilizar la estupenda novela de fantasía La serpiente del Sueño, de Vonda McIntyre. Me la volvía a leer y ordené los temas en función del argumento de la novela. Luego intenté conectar con la autora para que me diera el permiso,  pero como la gestión  resultó infructuosa tuve que renunciar a la idea.
A Marta le costó entrar en el proyecto,  pero por suerte cuando  encontró la idea adecuada lo vio claro y se puso a trabajar a mil por hora: Camino de Vida, que en pocas palabras trataría del tránsito de una vida humana por este mundo.  A partir de entonces las letras y las melodías vocales fluyeron sin problema. Y vimos que Camino de Vida traducido al turco resultaba en el sonoro y hermoso Hayat Yolunda. Todo encajaba.
Y esto es Amarok a día de hoy: un puñado de viejos amigos que han unido sus talentos para hacer este disco que edita Azafrán Media, y que espero queráis tener en vuestras manos. Y lo que venga, si es que viene algo más, de momento pertenece al futuro.

(English version)

AMAROK NOWADAYS: WAY OF LIFE (HAYAT YOLUNDA)

El presente
After five long years disconnected from Amarok matters (apart from the live recording edition and the original version of Canciones de los Mundos Perdidos), I began to feel the need of recording new tracks for another Amarok disc. Soon I was involved in the new project but I also was thinking about making good music… and I wasn’t sure at all. The first attempt came from a dream I had: a post nuclear scene with some creatures riding the waves in a big ocean. I gave them the name of ‘wave shepherds’ and soon I invented a story about a collapsed world (not far from what we are living nowadays, I fear) where the surviving human beings lived in isolated regions each other but with ‘clean energies’. Those who lived in the sea were the wave shepherds but there were a lot of other shepherds such as the wind or the sun ones. I thought it was a good idea and I composed a couple of track on my keyboards. But they didn’t convince me.
I realized that what I really wanted was to write a complete musical opus with my 12 string guitar and a concrete instrumentation for a traditional symphonic rock recording. No exotic instruments this time.
I recovered my old Ovation, I put some new strings on it and pull them again. My intention was to compose and write a set of symphonic tracks, totally easy-going, just to select the good ones and put them in order to edit a new recording. I was in this situation during a couple of months between the end of 2013 and the beginning of the next year.
My start point was a theme I had written in 2011 as part of a personal project to put music to one book I have enjoyed in my childhood years, The Wind in the Willows, which I had abandoned in those years. It was a perfect beginning to a whole new musical project that was already almost 50 minutes long. I spent the next weeks defining the different tracks and arranging the keyboard and flute parts, recording the bass and midi drums… soon the sound began to shape. It sounded great.
Primeros esbozos para el disco
I told my idea to Manel, Pau, Alán and Marta and they all agreed. They also suggested me to incorporate an electric guitar and I met Xavi Saiz, a creative player with a great pedal rack (incorporating invented own items). His arrangements fitted to the perfection with all we were doing. Paul, Xavi and Alán sent gradually their themes track by track via WeTransfer and Manel and Marta recorded their parts in La Vinyota, like in the good old days.
From that moment on I worked on the subject of the record. At first, I wanted to use the great fantasy novel by Vonda McIntyre, Dream Snake. I read again the book and organised the themes as in the novel. I tried to speak to the author to get the permissions but I couldn’t get in touch with her and I rejected the idea.
On the other hand, Marta didn’t see my global concept at first but when she understood what I wanted begun to work on the concept that she named as Way of Life. In sort, the human transit in one’s life. The lyrics and vocal melodies came to life very soon and without any trouble. We translated Way of Life into Turkish language: Hayat Yolunda, two beautiful words… Everything was fitting.
I can tell you that this is what Amarok means today: a handful of old friends, melting their talents into a recording edited by Azafrán Media that I hope you want to have in your hands.
What happens from now on, if happens, belongs to the future.