lunes, abril 13, 2015

LA HISTORIA TRAS LA PORTADA DE TARKUS



Tarkus (1971) fue el primer álbum conceptual de Emerson, Lake and Palmer y establecería sólidamente sus credenciales musicales, tanto en el Reino Unido como fuera de él. Con una cara del vinilo ocupando la suite del mismo título y una segunda mucho más basada en temas cortos, el álbum permanece como uno de los puntos álgidos de la carrera musical del trío.
La portada fue diseñada por el artista escocés William Neal, quien se encargó de recrear la figura del armadillo armado en una estructura de tanque, casi por error, o casualidad, mientras trabajaba en otro tipo de concepto para dicha portada: “Yo estaba involucrado con una compañía llamada CCS del West End de Londres, allá por 1969 e hicimos un montón de trabajo para la industria musical, principalmente para Trojan e Island Records. Nos hacía mucha gracia porque siempre se trataba de álbumes de reggae, que era lo que se llevaba en aquel tiempo. Así que nos hartamos de aquellos extraños álbumes y veíamos que nadie venia con algo nuevo. Pero eso es lo que nos sucedió con ELP. Como compañía se nos encargó que hiciéramos algo que nunca hubiésemos hecho antes. Sin embargo, en uno de mis dibujos principales, había un pequeño boceto en la parte inferior del pliego. Era un armadillo con orugas de tanque, pero era una idea que yo creía que no iba a ninguna parte. Keith Emerson lo vio y le gustó y todo empezó desde ese momento. Me preguntó si podría desarrollar una historia de dibujos animados, de cómic, ya que tenía una pieza compuesta, que más tarde sería “Tarkus”, que creía que encajaría a la perfección. Trabajé mano a mano con Keith Emerson y pensé que sería mi única colaboración con él, pero nos llevábamos muy bien. Yo necesitaba un cambio de orientación artística y como era el fan número uno de ELP, me pidieron si podía hacer el siguiente álbum y así lo hice.”
En cuanto al arte gráfico hay que decir que encaja perfectamente con el concepto de las letras que se relatan en el álbum, por lo que es más que evidente que tanto el artista gráfico como los músicos trabajaron juntos para crear el concepto final: “Si, trabajamos muy unidos en ese concepto y en muchos otros. Tengo que decir que siempre me he distinguido por mi conexión con la música. Me encanta y es lo mío. Incluso cuando estaba en el colegio, en clase de dibujo, cuando nos pedían dibujar mientras escuchábamos Pedro y el Lobo. Así que parece que, como a otras tantas personas, la música me proporciona imágenes. Lo adoro y es lo que hago.”
El resultado fue la portada abierta que incluía en su interior la historia relatada de Tarkus, mitad armadillo mitad tanque, que parece que agradó también al resto del grupo, no sólo a Keith Emerson: “Ellos estaban también encantados y la emoción en aquel momento era totalmente tangible. Sentíamos que algo muy grande iba a suceder. Es extraordinario que algo tan inocuo como un pequeño dibujo se transformara en la portada de un álbum. Todavía se habla de él de un modo cariñoso y, aun cuando hay gente a la que no le gusta el grupo, parece que ha marcado una época y creo que eso es lo que probablemente significa.”
Además hay que decir que estamos en un periodo muy creativo con muchos artistas que trabajan duramente en las portadas de los discos de la época y que parecía que había una especie de lucha tácita por superarse unos a otros: “Bueno, estábamos buscando puertas que estaban ligeramente abiertas y queríamos ver qué cantidad de ruido podíamos hacer. Había gente como Roger Dean o Storm Thorgerson en aquel entonces y todos nos quedamos en aquel crisol artístico después.”
Lo cierto es que William tras trabajar en la portada de Pictures at an Exhibition desapareció de la escena: “Bueno, todo esto está bien para una banda que se va de fiesta y no se tiene que levantar de la cama hasta las tres de la tarde. Iba de un lado a otro intentado presentar obras maestras en las imprentas y pasaba las tardes enteras con ellos hasta las cuatro de la mañana. Tras años haciendo esto, pensando que eres indestructible, un día comprendes que no es así. Estaba en una vorágine de autodestrucción y no me sentaba y bebía limonada precisamente. Comencé a perder aquellas capacidades mías y la clase de imágenes que dibujaba daban cada vez más miedo. Se estaban convirtiendo en desagradables en aquel periodo oscuro de mi vida. Así que me trasladé de ciudad y lo abandoné todo. No tenía ningún deseo de volver y perdí todo el contacto con el grupo. De hecho, hasta hace pocos años, la banda creía que me había muerto o me había suicidado o algo así.”

FUENTE: TEAM ROCK