sábado, mayo 30, 2015

LA HISTORIA DE AMAROK: PARTE III


CAPÍTULO III: TOCANDO EL CIELO

6. LA LLAMADA MÁGICA DE PONCHO VIDALES

En medio de ese desolador panorama, en algún momento de la segunda mitad del 2001 se produjo un extraño acontecimiento. Nos llamaron para ver si nos interesaba ir a tocar a un festival de rock progresivo en la Baja California (México), el BajaProg. ¿¿¿Cómo dijo??? Festival de progresivo, ¡¡¡si nosotros lo que somos es un grupo de nuevas músicas con algún pasaje  algo más lanzado!!! De momento no entendíamos nada, pero desde luego se nos movilizaron unas energías que hacía tiempo yacían adormecidas.
Pues llamemos a esta persona, seguro que se equivocó de grupo. Hola, ¿eres Alfonso Vidales?  Yo soy Robert de Amarok... Y así, me contó que alguien le había dicho que había un buen grupo español de rock progresivo llamado Amarok, y sin más se le ocurrió contactar con nosotros. De locos, ¡¡¡qué chingada, ni había oído el grupo!!! Desde luego Alfonso (Poncho para sus amigos) es un personaje donde los haya, como pudimos constatar posteriormente, y que duda cabe que gracias a él hemos pasado algunos de los mejores momentos de nuestra vida. Total, que sí, que estamos invitados, pero que el grupo  corre con los gastos de viaje, ellos simplemente nos proporcionarían el alojamiento y algunos extras durante los días del festival. Ufff,  que lío, habría que reflexionar mucho.
Celebrando nuestro pase a Mexicali con nuestro amigo Javier Lunaro (QEPD)
Pronto nos quedó claro de que  resultaba imposible ir al festival en 2002, pues no había ni tiempo, ni dinero y ni siquiera un grupo en condiciones para tocar. Pero.... y para el 2003???
De ser así, había que reconstruirlo todo desde abajo, ya que aparte de que estábamos medio en desbandada, ni siquiera éramos un grupo de rock. Así que había que montarlo.
1)         Hacía  tiempo que Carlos me había presentado a un estupendo y versátil baterista, Pau Zañartu, que ya había colaborado en el Estigma y Tierra de Especias con toda solvencia. ¿¿Qué grupo de rock progresivo no tiene batería?? Pues no íbamos a ser nosotros. Eso significaba cambiar las percusiones de toda la vida por la batería. Hecho.
2)         A Robert Abella no le entusiasmó este nuevo giro de los acontecimientos, él andaba más concentrado en sus propios proyectos. Así que me decanté por la completísima saxofonista y teclista Mirieia Sisquella, que también había colaborado en estos discos previos de una manera cada vez más notable. Su versatilidad nos permitió en muchos momentos lograr que nuestras sobreproducidas versiones de estudio funcionaran bien en directo.
3)         En mi vida había aparecido Marta Segura, a la que conocí cantando en unas sesiones de grabación que se hicieron en La Vinyota. Al poco nos hicimos pareja,  y rápidamente le hice probar de  cantar en algunos de los nuevos temas que estaba preparando.  El resultado fue tan formidable que me vi en la embarazosa situación de prescindir de An Marí, que tan bien lo había hecho en todo ese tiempo. Marta tiene la más portentosa y adaptable voz  que he conocido,  y encajaba a la perfección en ese nuevo Amarok que estaba a punto de surgir. Desde entonces  me he considerado afortunado de haber trabajado con ella en tantos y tan fructíferos (e infructíferos) proyectos, sea como pareja o como los buenos amigos que somos ahora.
4)         Y el octavo Amarok, y no el menos importante: Luis Blanco, inquieto y talentoso periodista que se había convertido en un ferviente admirador de la banda. En un viaje a Madrid nos conocimos personalmente, y en cuanto pude le propuse que se convirtiera en nuestro manager, tal era su energía y entrega. “El diablo de Tasmania” lo bautizaría con razón Poncho posteriormente. El vendría a Mexicali, y nos sacaría de todos los atolladeros habidos y por haber.


Mujer Luna
7. EL CAMINO HACIA EL BAJA PROG. MUJER LUNA

Ya teníamos la formación, ahora se trataba de volver a los ensayos para enfrentar este reto tan novedoso y formidable, y esperar si finalmente se confirmaba nuestra presencia en el festival para la primavera de 2003. El repertorio sería escogido entre los temas antiguos que mejor se adaptaran a la nueva formación, y los que iban surgiendo, estos mucho más fáciles de integrar. El financiamiento lo intentaríamos obtener de las actuaciones y la venta de nuestro futuro disco.
Y comenzamos a ensayar en una masía donde vivían Manel y Mireia, El Dalmau... Se me hace imposible abarcar todos los momentos que pasamos allí durante esos años, y es casi doloroso intentarlo.  Ahí comenzaríamos a gestar a la nueva criatura. Momentos indescriptibles tocando Azabel por primera vez (como estar en Genesis, casi....), y un buen número de  actuaciones en  lugares sencillos. Energía desbordante y contagiosa en cada tema, una maquinaria frenética y desbocada, y por momentos, una olla a presión a punto de estallar.  Entre tanto la grabación de Mujer Luna, nuestro pasaje a la Baja California. Temas de contundente rock progresivo  (ahora ya disponía de los primeros teclados virtuales, el mismísimo Hammond, el asombroso Mellotrón, todos ellos metidos en mi máquina, imposible resistirse a su uso y abuso), canciones de  aires mediterráneos y medievales, temas totalmente étnicos y algo marcianos, nanas de una dulzura infinita.... Todo cabía en Mujer Luna. Y a pesar de ser tan ecléctico como  Tierra de Especies, los temas estaban mucho mejor producidos y acabados. El diseño fue  espectacular,  basado en unos cuadros de Mauricio en los que conviven exóticas mujeres con tigres de dientes de sable y “columnas wagnerianas”. Por fortuna,  logramos la doble carambola de que Tecnosaga nos financiara la edición española y Luna Negra la mexicana.
Sesiones de Mujer Luna en los Estudios Erin
Y  llegó el momento clave: Teníamos un par de actuaciones en Madrid, y en una de ellas estaría presente Alfredo Vidales, hermano de Poncho, quién iba a tener en sus manos, por un lado terminar de recomendarnos para ir al Festival, y por otra y especialmente,  si el grupo le parecía lo suficientemente bueno, interceder para que tocaramos en el legendario Teatro del Estado de Mexicali, dónde tantos grupos míticos habían desfilado ya en los seis años previos del festival (la otra opción era tocar en una pequeña sala en el Hotel Araiza pero mmmm... no era lo mismo). Estábamos en la sala La Mala, y mira por donde cuajamos una estupenda actuación, que convenció a Alfredo de que teníamos que tocar en el Teatro. Noche mágica e inolvidable, con  un buen y merecido fiestorro post-concierto.
Sala La Mala
Entretanto Víctor no se terminaba de sentir cómodo con el nuevo repertorio y con tanta adrenalina flotando en el ambiente. Él es un bajista melódico y medido, que funcionaba muy bien con el antiguo Amarok, pero ahora las cosas iban por otros derroteros y a toda velocidad.  Y por fortuna para todos, y antes de que se generara ningún conflicto, el mismo decidió dejar el grupo. Uffff, que penita por un lado pero que alegría por otro, así son las cosas a veces. Eso sí, como despedida le preparamos una buena tarta sorpresa en su última actuación con el grupo, y al final todos amigos, como debe ser, y así seguimos a día de hoy, colaborando el uno con el otro.
Yo ya tenía el ojo puesto en Alán Chehab, bajista al que había visto tocando con el buenísimo grupo de jazz rock a la brasileña Jaguatirica. De hecho, él ya había grabado los bajos en el disco de Parthenon, y desde entonces se me hacía la boca agua pensando en que pudiera ser algún día el bajista de Amarok. Al final así fue,  y aunque faltaban sólo tres meses del Festival, tuvimos tiempo suficiente para engrasar la maquinaria al máximo.
Prueba de sonido
Y nos llegó la programación del festival, que además celebraba por todo lo alto el centenario de la ciudad de Mexicali: Sábado 8 de Marzo, Amarok abre la jornada grande en el Teatro y, seguidamente, Par Lindh Proyect y... ¡¡¡PFM!!!  Y nosotros que tocamos en nuestro set final un fragmento de "E’ Festa". A partir de ahí las pulsaciones ya no volvieron a bajar,  tal fue la combinación entre terror puro y excitación al más alto nivel.
Ültimo concierto en “Carolinas” un local alternativo en Gracia, justo para carnaval. Maquillajes para las chicas y disfraces para algunos de nosotros, despedida en grande y todo consumado, había llegado la hora de partir.  Madrugón y vuelo largísimo hasta Los Ángeles, pasando por Groenlandia, por fin pude ver el gran Norte con mis ojos, aunque fuese a 9.000 metros de altura, nuevos temas se comenzaban a gestar en mi inconsciente. De Los Ángeles a San Diego, donde un autobús nos venía a buscar a nosotros y a unos cuantos grupos más. Todos éramos noveles, nos mirábamos sin disimulo, ¿¿¿cuántos pensamientos distintos cabían en nuestras mentes???  Llegada a Mexicali directo para fiestón inconmensurable, Jolín como se las gastan por aquí. Ni cansancio ni puñetas, de cabeza a una bañera llena de cerveza y tequila, ¡¡¡esto promete!!! A la mañana siguiente me despierto casi de madrugada. ¡No puede ser, debo ser el único imbécil que no puede dormir! Pero poco a poco (y con una cierta alegría perversa), me di cuenta de que a todos nos ha pasado lo mismo: jet lag tamaño XXL, suerte que nos quedaban tres días para recuperarnos antes de la actuación. 
Despedida en Carolinas
Primer día de festival. Abre Ars Nova, un grupo de tres japonesitas en onda ELP pero mucho más a lo bestia. Surrealista y asombroso, terapia de choque para ingenuos nada más llegar. Ellas todas monas con sus quimonos, que se quitan para ponerse en sus instrumentos respectivos, con los que sueltan su música desquiciante y enloquecedora, y luego como si nada, se los vuelven a poner entre canción y canción. Ver para creer.
Y así transcurren los días del festival, conocemos a los insuperables Cabezas de Cera, vemos a Ange, nos bañamos en la piscina con el encantador Thijs Van Leer, que, milagrosamente  salido de un derrame cerebral, nos cuenta de como unos jovenes músicos admiradores de Focus lo sacaron de su retiro para reformar la banda, casi un cuento de hadas.  Y las comidas en el Bamoa. Zumos inconcebibles, platos combinados de otra galaxia, nos lo hubiéramos traído a casa. Y la paella del puesto ambulante, decorada con un “auténtico” yelmo de conquistador hispano.... Mexicalógico.
Y llegó el gran día. Al ser los primeros, nuestra prueba de sonido es la última y  toca  justo antes de la actuación. Y claro, los grandes grupos reventaron los horarios y nos dejaron un tiempo menos que justo para probar. No va muy bien la cosa, y la tensión va en aumento. Luis tiene que hacer verdaderos milagros para que la gente no entre antes de que acabemos. Aún así no logra parar la marea humana y debemos marchar sin saber muy bien que pasará. El técnico de monitores parecía estar en un lejano desierto lleno de cactus y peyote. En fin, no hay marcha atrás, ha llegado la hora. Eso sí, tenía a mi disposición un Hammond con Leslie y todo para tocar (aunque la verdad es que no tenía la más mínima idea de como iba, y a pesar de que me fue más mal que bien con el monstruo, nadie me quitó lo bailao).
En el Teatro
El concierto comienza con la canción que da título al álbum Mujer Luna. Intro de piano, tal vez hay 1000 personas allá afuera.  Cuando comienzo a tocar  apagan las luces, supongo que para incrementar la sensación de misterio. Entro en pánico, ¡¡¡no puedo tocar a oscuras!!! Me pongo a gritar luces ¡¡¡¡luces!!!! Y por suerte  las ponen en su justa medida y justo a tiempo. Todo va bien, los temas van fluyendo y la gente parece disfrutar, entra un actor disfrazado de bufón, un buen efecto, aunque luego se nos puso un poco pesado el hombre. Con Azabel la cosa sube de octanaje, esto funciona cuates! Pero “En El Parque” una pequeña entrada en falso, y es que aún somos demasiado bisoños y nos ponemos nerviosos por el desliz. Tampoco el sonido acompaña, pero hay que seguir. Y llega el momento cumbre: vamos a tocar “Tierra Austral” un complejísimo tema inspirado en el viaje que hice con Marta a Chile. El primer   un compás de 13/8 y además con polirritmia, lo cual nos exige siempre la máxima concentración. Pero justo antes de comenzar Poncho se acerca a Pau y le da una nota para que la lea delante del público, todo un tanto extraño. Y ahí se pone Pau, que para sorpresa de todos leyó la noticia de que un buen amigo del festival acababa de morir. Ufff, nos quedamos helados, que situación tan triste y nosotros ahí en medio del concierto. Y comienza Tierra Austral, y por supuesto nos perdimos todos en ese funesto 1er mov, un verdadero naufragio polirrítmico. Desde entonces y hasta al final del concierto todo fue una verdadera agonía, tierra tráganos, ¡¡¡que esto se acabe ya!!! A pesar de ello muchos aplausos al final,  y sale Poncho y nos da una placa y un vino de la Baja California. Todos agradeciendo con caras de circunstancia y sonrisas forzadas. Huímos a los camerinos.  Algunas lágrimas, caras largas, recuerdo a Manel dando patadas a la pared diciendo que nos habían destrozado el concierto.  Salimos todos cada uno por nuestro lado para perdernos en la inmensidad del teatro pero, ¿¿¿qué pasa???   pequeño grupo de simpáticos españolitos que barrió a PFM, como proclamarían los diarios al día siguiente. Y una cena legendaria con los organizadores  y los de Par Lindh, todos ellos encantadores. Y Poncho que puso los diarios en unas vitrinas que había en los lavabos (más mexicalógico) y nos llevó para que los viéramos..... Buñuel daría saltos de alegría.
movimiento tiene
Marta
¿¿¿El mundo se ha puesto patas arriba??? Hileras de personas se agolpaban para felicitarnos y para que les firmáramos el disco, primero en los pasillos y luego en el chiringito que había en el Hall del Teatro. De locura, habíamos triunfado, y por supuesto nadie se había enterado de NADA de lo que nos pasó en Tierra Austral. Toda una lección que aprender para el futuro. Y nos convertimos en héroes, ese
El domingo una sencilla actuación en un bar junto con otros grupos, entre ellos los excelentes Alquinbencil de Badalona. Y luego la tradicional actuación post-Baja Prog del Lunes en la Universidad de Mexicali, con Par Lindh. Y en eso que Poncho se empeñó en que Amarok debería tocar en un recontra Post-Baja Prog el Martes, cosa que no se había hecho jamás. ¡¡¡¡Hostias!!!! Pero es que Alan y Luis se marchaban por la mañana. Bueno, llamen a la compañía a ver que se puede hacer, nos dijo Poncho, y a ello nos dedicamos nerviosísimos. Pero nada que hacer, los pasajes no se podían cambiar, habría que comprar otros, pero a precio de oro,  más de 1000 dólares cada uno. Adiós post Baja Prog!  Pero cuando se lo notificamos a Poncho nos dijo con toda tranquilidad, no hay problema, los compramos y ustedes tocan el Martes. Incluso le dije que sólo compráramos el de Alán y que Luis marchara según lo previsto, pero nada, también quería que se quedara su “Diablo de Tasmania”. Celestial. Y ese sí que fue un buen concierto, con el público entregado y nosotros disfrutando al 100%.  Incluso me fue bien con el Hammond. Ni en la más optimista de nuestras expectativas hubiéramos soñado con todo lo que nos pasó en este irrepetible bautismo de fuego.
Cena con Par Lindh y Poncho Vidales
Pero todas las cosas debe pasar, ya lo dijo George Harrison, y poco a poco nos fuimos dispersando. Luis y Alán marcharon en sus flamantes y carísimos vuelos, Pau y Carlos se fueron a Los Ángeles dónde tuvieron algunas “entretenidas” movidas, y Manel, Mireia, Marta y yo marchamos península abajo. Costó unos días salir del globazo, pero al final la pasamos en grande, y pudimos tocar a las ballenas grises, visitar las misteriosas pinturas rupestres de la sierra de San Francisco (guiados por un sabio guía del lugar llamado Santa, que nos contó terroríficas historias de serpientes de cascabel y arañas venenosísimas que se metían en los lavabos), y más tarde, con Marta en  San Francisco y los nevados y portentosos bosques de Sequoyas.
A partir de entonces Amarok entró de lleno y con buen pie en los mundos del rock progresivo, y eso nos auguraba un futuro esperanzador.

Aterrizando
(English version)

PART III: TOUCHING HEAVEN

6. THE MAGIC CALL FROM PONCHO VIDALES
In the mist of this almost hopeless situation, somewhere in the second half of 2001 there was a strange event. We received a call telling us if we were interested on going to play to a prog rock festival in Baja California (Mexico), called BajaProg. ‘Wh-what? Would you mind repeating it? Prog Festival? We are only a new music group with complex arrangements? We didn’t understand anything, but our inner energies suddenly woke up.
I called back to that person thinking that he has confused the group he was calling at. ‘Hello, Robert from Amarok speaking. Are you Alfonso Vidales?’ He soon told me someone has told him about a fine prog rock group from Spain called Amarock and he had decided to get in touch with us. He even hadn’t heard about Amarok… it was a crazy deal!
En el Bamoa
I can honestly say that Alfonso (Poncho, to his friends) is a true character, as we were able to see days after, and because of him we spent some of our best times in our lives. In the end, he invited us to play, but we had to pay our costs. He just booked our hotel and some extra costs during the days of the festival. We had to evaluate all of this a lot… We very soon realized that it was impossible for us because we had no money nor time nor a line up, but we thought to go in 2003. So we had to rebuilt all from the start… we were not an established group and we weren’t a rock one. Our goal was to settle a band. And we started…
1. Some time ago, Carlos presented me a fabulous drummer, Pau Zañartu that collaborated in Estigma and Tierra de Especias recordings. We thought that if we wanted to be a rock band we needed a drummer. We changed all percussion sounds for drums. Done.
2. Robert Abella didn’t like this unexpected turn of events. He was more into his own solo proyects. So I choose Mireia Sisquella, a great saxophonist and keyboard player who had collaborated in our previous albums. Her versatility provided our overdubbed productions the right live performance.
3. Marta Segura appeared in my life. I met her singing in a session recording in La Vinyota. We soon made us as a couple and told her to sing in some newest compositions that I was writing. The result was so positive that I had to sacrifice An Marí who had done a great job with our previous recordings. Marta’s voice is more portentous and adjustable and it was the perfect deal with my new album in mind. From then until now I’ve been a lucky man for working in those productive (and unproductive) proyects, both as a couple and as good friends right now.
4. And finally the eighth member of Amarok, but not the least important: Luis Blanco, a restless and talented journalist who also was a great fan of the band. We met in Madrid and I told him to be our manager because of his energy and dedication. Poncho called him as ‘El Diablo de Tasmania’ (‘The Tasmanian Devil’). He went to Mexicali as part of the band, and helped us to get out of sticky situations.

Fin de fiesta (universidad de Mexicali)
7. OUR JOURNEY TO BAJA PROG. MUJER LUNA

Finally we had a line-up and we were going to rehearse as a real band. We wanted to play in BajaProg 2003 but we had to wait for a call from Mexico. The music repertoire was choosen from old compositions adapted to the new line up. And we wanted to finance ourselves through performances and our future album sales.
We started rehearsals in Manel and Mireia’s Masia, called El Dalmau… I can hardly remember all those good years and it’s almost painful for me. We began to define our new album. I can remember very well playing ‘Azabel’ for first time (we felt like being part of the classical prog band Genesis) and I can also remember those good live performances in simple places. There were great energy in all themes, great group machinery and a pressure cooker about to burst in some days. Meanwhile, we recorded Mujer Luna, our passport to Baja California. It was compressed of good prog music with virtual keyboards (Hammond, Mellotron), Mediterranean and medieval songs, ethnic and friskier songs, sweet lullabies… All this was contained in Mujer Luna. And though the final result was eclectic as in Tierra de Especias, there were a much more suitable production and mastering.  The artwork was spectacular and it was based in some Mauricio’s drawings where you can see exotic women among sabre-tooth cats and Wagnerian columns. We got Tecnogasa to fund the Spanish edition and Luna Negra the Mexican one.
En el Teatro
Finally the moment of truth came: we had a couple of dates in Madrid and Alfredo Vidales, Poncho’s brother, was coming to see us play in one of them. He could recommend us to play in their Festival, in the legendary Teatro del Estado from Mexicali where lots of prog bands had performed from six years on… or not. Well, here in Spain, we played an extraordinaire concert in La Mala venue. It was magical and unforgettable… as the post party was, by the way.
Meanwhile, Víctor wasn’t comfortable with the new repertoire. He’s a melodic and tuned bass player, perfect with the old Amarok, but we have decided to go on a different way. He decided to leave the band. What a pity! But this is the way things are. We gave him a farewell party, including cake, and we stayed as friends forever. We help in our recordings each other nowadays.
Some time ago, I met bass player Alán Chehab and we both played in Jaguatiricia, a Brazilian flavoured jazz rock band. He also recorded his bass parts in my Parthenon project and I wanted him to play bass in Amarok. Three months before the Festival we rehearsed our repertoire with Alán.
Con Thjis en la piscina
We played in the festival on March 8, celebrating the hundredth centenary of Mexicali town, and we opened that performance followed by Par Lindh Project and… PFM!!! We played a fragment of “E’ festa” in our final part of the concert. It was really exciting and we felt horrified in some moments…
But we’re not getting ahead of ourselves. Here in Spain we played our last concert in Carolinas, an alternative music venue in Gracia, Barcelona, by the Carnaval celebrations. Make up for girls and costumes for some of us, great farewell and here we go! We wake up and had a long travel by plane to Los Angeles, through Greenland. I finally could see the North with my own eyes, though 9000 meters above. I was thinking about new song themes in that moment. When we arrived to Los Angeles we embarked right to San Diego, were a bus was waiting for all of us… and for some other bands. We all were novices and we looked each other openly. How much different thoughts there were in our minds! We got to Mexicali and we went into our first immeasurable party. The best country to host parties, by the way! Beer and tequila… ummmm… this promises!!!
Pau en Mexicali
Next morning I woke up early… Am I the only one on Earth to do this? No… the jet lag affects all musicians but, fortunately, we had three days to recover before performing.
The first day was the one for Ars Nova, a trio in the vein of ELP, but stronger in my opinion. It was surrealistic… they wore kimonos unless when playing their instruments. Seeing is believing!
Day after day we saw the incredible Cabezas de Cera, Ange, we went to the swimming pool with the charming Thijs van Leer, who miraculously recovered from a stroke and he told me how a group of young musicians joined him to reform the band… almost a fairytale. And the lunchs at the Barnoa venue. Unthinkable juices, combined dishes from another galaxy… all in our house if we wanted. An the paella from the street stall decorated with an ‘authentic’ Spanish conqueror helmet.
Paella en Mexicali
And the great day came. As we were the first our soundcheck was the last one and just before the performance. The ‘greater’ bands left less time for the less known ones to check the sound. We were extremely nervous and excited and Luis had to talk to the audience just to wait right outside the venue. But people came into the theatre and there were no time to look back because the hour had came. I can honestly say that I had a Hammond organ with Leslie (although I didn’t know how the hell it worked) but I enjoyed it very much.
We started with the Mujer Luna theme… piano intro to over 1000 people hearing us. When I start to play the lights go off increasing the mystery sense of the act. I start to panic for I cannot play in the darkness. I shout: ‘lights!, lights!!’ and, fortunately, they turn on them just to see the parts of my instruments. Suddenly a man in a disguise of a clown appears and it seems to be a good effect but shortly he became a little angry.
Despedida
Then with “Azabel” the crowd becomes crazy but we failed with “En el parquet” intro because, in my opinion, we are young musicians who get nervous when failing. Then the peak, complex “Tierra Austral” theme came. A song inspired by Marta and myself travel to Chile. The first movement is a polyrhythmic 13/8 one and we need concentration at its highest level. In that moment, Poncho threw a note to read to the audience to Pau… strange: a good friend of the Festival had just died and we all were paralysed. A sad situation and we all got lost in our first movement. Things weren’t going right till the end and we wanted to finish as soon as possible. Despite this the audience gave their applause to the band and Poncho gave away a plate and a Baja California red wine.
We run to the dressing room and we cried. I remember Manel kicking the wall telling that they had destroyed our performance… but the people were in front of us telling how good the concert was. They all wanted us to sign the record, first in the corridors and then in the shop at the Theatre’s entrance. What a crazy moment! We had succeeded and NOBODY noticed the mistakes of Tierra Austral intro. We were heroes; we were a little Spanish band that defeated PFM… that’s what you could read in the next day papers. Then we had dinner with our sponsors and Par Lidh, charming people.
En la universidad
On Sunday we performed in a bar with another bands, among them Alquinbencil, an excellent band from Badalona. And on Monday all of us had the traditional farewell concert with Par Lind playing because Poncho wanted Amarok to play on Tuesday… We had several troubles with our plane tickets, almost $1000 per person, but Poncho told to buy other ones for the next day. It was a really, really good Amarok performance. I even managed the great Leslie Hammond… a dream come true.
But as George Harrison sang, all things must pass. Luis and Alán left Mexicali and Pau and Carlos went to Los Angeles. Manel, Mireia, Marta and I travelled the south of Baja Carolina. We could touch grey whales and visit the prehistoric drawings of San Francisco’s mountains (with a lovely guide called Santa, who told snakes and spider tales) or the snowy and immense Sequoya woods.
From then on, Amarok entered in a great progressive rock realm with a clearer future each day.
Carnaval Amarok