viernes, junio 05, 2015

PENDRAGON: MEN WHO CLIMB MOUNTAINS



PENDRAGON: MEN WHO CLIMB MOUNTAINS (2014, PENDRAGON/TOFF RECORDS)

  1. Belle ame 3:15
  2. Beautiful Soul 8:03
  3. Come home Jack 10:51
  4. In bardo 4:52
  5. Faces of light 5:50
  6. Faces of darkness 6:25
  7. For when the zombies come 7:33
  8. Explorers of the infinite 11:09
  9. Netherworld 5:47
Formación:
Nick Barrett: guitarra y voz
Clive Nolan: teclados
Peter Gee: bajo
Craig Blundell: batería

10/10

Nick Barrett sigue sacándose los discos del corazón, desde su alma progresiva que ha sabido sobreponerse a mil y una dificultades y que ha sabido dar un giro potente y de calidad a su sonido. De adalid de aquel odiado término, por lo menos para mí, neoprogresivo, se ha situado en primera línea de un rock progresivo contemporáneo hecho con una calidad que tan sólo los genios conocen.
Y desde esta primera línea, el sonido contundente, elaborado, complejo se ha puesto al servicio de un oyente que busca novedad dentro de un género que siempre lo ha sido, pero que está aquejado de proposiciones vacías en gran cantidad de sus últimas producciones. Y estoy hablando de varios años.La proliferación de medios, la globalización y la facilidad con la que un grupo publica su música hoy en día, ha provocado que se relaje la calidad por buscar un éxito inmediato, que si no se trabaja, nunca llegará.
Afortunadamente, grupos como Pendragon, auténticos artesanos del progresivo mundial, han sabido mantener el tipo y evolucionar y progresar, porque de eso se trata. El resultado: Men Who Climb Mountains. Una obra maestra del género a años luz de gran cantidad de luminarias engrandecidas por un sol que da de espaldas. Pendragon saben afrontar el futuro y el presente y olvidan la gloria del pasado, de un pasado plagado de obras imprescindibles, por cierto, para renacer de unas cenizas áureas y afrontar lo que viene con calidad, sentimiento y honradez.
Estudios equilibrados entre lo melódico y lo puramente eléctrico, argumentación sonora fiable y fluida, procesos instrumentales de belleza inconmensurable, arreglos inéditos en ocasiones y buscando una proyección más allá de lo establecido, solvencia de ideas y de exposición, claridad de argumentos en el fondo y en la forma... todo ello define la música de este grandísimo disco de Pendragon, que pasará a los anales de la música progresiva como uno de los cinco mejores, y no voy de farol, de este nuevo siglo que afrontamos en su segunda década.
Emoción a raudales, calidez en el nuevo estilo, mucho más depurado, calidad y buen gusto. Pendragon han demostrado ser los nuevos caballeros de esta música que adoramos y lo hacen de manera humilde, pero contundente, como no pueden hacerlo de otro modo quienes están convencidos de que en cada segundo de escucha hay un trozo de corazón que impregna el resultado final.
Impresionantes instrumentistas, como impresionantes siguen siendo las letras, auguran que estos guardianes de la gloria, del estilo, del buen hacer y de la música como Arte seguirán salvaguardando y luchando por lo verdaderamente auténtico, como garantía de supervivencia de un género para el que firmarán, seguro, más de alguna otra obra maestra.
Absolutamente imprescindibles y recomendados. Nunca ha habido una montaña lo bastante alta que no pudiera ser coronada. Los hombres, los músicos, están hechos de esa materia que lo demuestra. 

1 comentario :

Pepe Saco dijo...

Estimado José Luis, tengo en esta oportunidad que ¨desacordar¨ contigo.
Habiendo escuchado las obras cumbres de Pendragon de los últimos tiempos como son sus Pure (2008) y Passion (2011), recibí con ansiedad este último trabajo de esta gran banda a la que sigo desde hace tiempo, y me decepcioné, realmente. Este Man Who... no le llega ni ahí a los 2 anteriores. Sí, no hay duda , debo coincidir en que el panorama progre es desigual y bajo esa etiqueta cualquiera edita basura y es difícil encontrar lo valedero. Pendragon le llevará distancia siempre a miles de bandas que no le llegarán jamás ni a los tobillos. No en vano tienen más de treinta años haciendo buena música de rock. Pero comparados con sí mismos, este es un trabajo de menor calidad creativa que los anteriores. Quizás sea el precio de la reconversión. O del ¨mantenerse¨ vigente, contra todo. Hago votos por un futuro álbum que nos permita decir que Pendragon vuelve estar a la altura de su calidad de siempre, pero a veces la inspiración se va terminando... lentamente...