martes, enero 14, 2014

ELP PUBLICARON LOVE BEACH HACE 35 AÑOS



En noviembre de 1978 se publicó Love Beach, un momento en el que el trío se encontraba en una encrucijada comercial y creativa. Desgastados por años de gira y cada vez en más desacuerdo sobre que dirección debía tomar su música, necesitaban un descanso para reagruparse. Por desgracia, su compañía discográfica tenía otros planes para ellos.
Presionados para que publicaran algo inmediato tras Works Volume 2, el trío marchó a los estudios Compass Point, en las Bahamas, para asentar las bases, aquel verano de 1978, de su séptimo álbum en estudio. El resultado fue una grabación poco creativa y tan pronto como los seguidores apreciaron la portada del nuevo trabajo de ELP supieron que algo estaba pasando con el grupo.
En vez de las portadas anteriores se podía ver al grupo en pie en una playa, mostrando una sonrisa diamantina a la vez que grandes cantidades de pelo en pecho. Estaba fuera de la filosofía de una banda que había hecho una fortuna con serias incursiones en los territorios del rock progresivo clásico y, aunque el disco concluía con una aceptable suite de 20 minutos (“Memoirs of an Officer and a Gentleman”), que tributaba los días de gloria del trío, la mayor parte del resto de los temas eran tan sólo canciones cercanas al AOR destinadas a la radiofórmula comercial. Si a esto le añadimos la infame portada del disco, nos damos cuenta que ELP capitulaban ante las tendencias de la música del momento y los críticos, que nunca habían sido muy amables con ELP, se cebaron de manera casi brutal.
El resultado final fue un álbum que fue recordado como uno de los fiascos más grandes de la década y su fracaso, viciado por el veneno de la crítica, fue tan grande que Emerson, Lake & Palmer dejaron de grabar juntos hasta su reunión a principios de los noventa.
Pero también es cierto que en los últimos años, Love Beach ha sufrido una especie de revalorización. De hecho a mediados de los ochenta, los músicos de ELP consideraron las críticas y la condena del registro como algo positivo de lo que aprender.
“Estamos convencidos que nos hicieron grabar este disco bajo coacción. Creo que en aquel momento nos hubiéramos tomado unas agradables vacaciones lejos de las giras y las grabaciones. Y aunque nos sentimos muy presionados y cedimos teníamos que haberles dicho que íbamos a dejar esto durante un tiempo [Greg Lake, 1986].”
Y esto es lo que pasó realmente, aunque no tal y como lo tenía previsto el grupo. Los planes de gira tras Love Beach se desestimaron, pese a que había intenciones.
“No fue una de esas separaciones en las que hay insultos y amargura. Todos nosotros sentimos que nos habían llevado demasiado lejos. Lo podíamos sentir claramente. Y antes que volver y que nos flagelaran, sólo por razones comerciales, sentimos que todo aquello no era honrado. Esa fue una de las razones. Te tienes que ver en ese momento, pero lo puedes sentir: nadie tenía ganas de tocar. [Greg Lake]”
Durante una entrevista en 2011, Keith Emerson admitió que si la banda se hubiera centrado en Love Beach, las cosas hubieran ido de otro modo: “Deberíamos haber mantenido la cabeza fría. Si hubiésemos salido a la carretera y les hubiéramos dicho a la gente que olvidara lo que habían escuchado antes y que esta era la nueva dirección, los fans hubieran estado en otra disposición para seguirnos.” No obstante, el propio Keith admitió que esa nueva dirección fue motivada por intereses comerciales, no por su libre albedrío.
“Genesis y Yes han hecho ese tránsito de forma exitosa. Tienen discos de grandes éxitos. Atlantic Records quería ir por ese camino, por una mayor difusión por la radio y el material era importante para ellos. Con lo que ELP había hecho antes, la compañía tuvo que afrontarlo de otra manera. Ellos pedían qué íbamos a sacar como sencillo. Nosotros no éramos una banda de sencillos. Love Beach fue un intento de hacer un montón de material ligero para la radio [Keith Emerson].”
Últimamente, Keith Emerson ha declarado que la portada fue la verdadera culpable de la mayor parte de la mala reputación de la grabación.
“Es el diseño lo que falla [se ríe]. Lo peor es que consideraban a los tipos de ELP unos tíos muy serios. En aquellos días si te fotografiaban sonriendo y riendo aquello no funcionaba. Había pasado ya mucho tiempo desde que los Beatles reían. Creo que el diseño de la portada de Love Beach, que nos presentaba a los tres como a los Bee Gees con una gran sonrisa, fue una conmoción y un horror.”
No obstante, el álbum no era tan malo, aunque nunca ha sio del agrado del trío.
“No es que Love Beach fuera un mal álbum. Era un álbum que la banda no quiso hacer. Lo hicimos forzados por contrato, pero una vez que lo decidimos hacer, dimos lo mejor de nosotros. Era otro álbum de ELP, pero no era el mejor de los discos de ELP. No era Tarkus, Trilogy, Brain Salad Surgery, Pictures at an Exhibition o Emerson, Lake and Palmer ni Works Volume 1. No tenía esa calidad. Era un álbum que mostraba un cansancio creativo [Greg Lake].”
Para Carl Palmer, por su parte, la retrospectiva de esa ligera y triste pieza de trabajo no puede opacar la trayectoria del trío:
“Siempre me refiero a él como el peor álbum que ELP hemos publicado. No sólo la música no me entusiasmó sino que tampoco me gustó la portada. No me gusta ese periodo de mi vida que pasé en Nassau, Bahamas. No pensé que fuera propicio para el modo de componer del grupo, ni para vivir, crear, ensayar o tocar... para mí, no fue un buen álbum, no.”