martes, marzo 18, 2014

GIRÓN: FOREST



GIRÓN: FOREST (2014, MUSIC 2 DREAM)

  1. Cross the line
  2. Inside the forest
  3. Deep
  4. Forest reprise
  5. Outside the forest
Tomás Fernández Girón: MFOS Ultimate+Expander Modular, Doepfer Dark Time, Sequientian Circuits Sixtrak, Moog Realistic MG-1, Solina String Ensemble, Farfisa Syntorchestra, Mfb522, Suzuki Omnichord OM27, Monotribe, Monotron delay, Ehx small stone/clone, Reel Echo.

9/10

Desde las profundidades de una sombría galaxia aparece la analógica nave de Girón para invitarnos a un viaje cósmico de luminosa belleza. Un viaje instrumental con un recorrido cósmico y progresivo totalmente improvisado desde sus estudios Cosmic Electric Sector, en un ejercicio íntimo y cuidado del multiinstrumentista de Vallecas, también bajista de los no menos excitantes, y progresivos, El Círculo de Willis.
En esta ocasión, Tomi nos regala uno de sus más preciados recovecos mentales dedicado, y totalmente rendido, a esas influencias psicodélicas, ambientales y espaciales de los setenta, materializadas en luminarias como Pink Floyd, Klaus Schulze, Ash Ra Tempel o Tim Blake. Y lo hace desde una perspectiva personal apoyada en el uso y experimentación de unos teclados analógicos que conoce y maneja a la perfección.
El resultado de este Forest, un primer esfuerzo que pide a gritos una continuidad, es un viaje cósmico-lisérgico lleno de ambientes sonoros llenos de belleza, técnica y más sentimiento. Un trabajo cálido y hermoso, lleno de recorridos minimalistas por momentos, secuencias complejas inolvidables, muchísima experimentación mimada al extremo y un profundo amor por los paisajes sónicos dibujados en un lienzo lleno de emociones.
Largos desarrollos, con aire de continuidad, en los que los arreglos fluyen de manera consolidada, pese a mostrarnos un ejercicio en riguroso directo, que el sintetista ejecuta desde su onírico pensamiento. Propuestas electrónicas de extenso recorrido, sustentadas por recorridos melódicos de teclados que fluyen como un río infinito sin desembocadura y que nos llevan a un universo de experiencias sonoras de arriesgada ejecución y con poco, nada, margen para la mediocridad o el aburrimiento.
Estamos ante un trabajo de sonido optimista, fresco e imaginativo en el que el principal protagonista es el propio oyente, que crea con la escucha de este Forest, un imaginario mundo de infinitas posibilidades. Las mismas que sabe plasmar este artista con esta obra en cada uno de los fragmentos de su maravillosa oda espacial, cálida y sentida, que profundiza, y de qué manera, en las sensaciones interiores del ser humano.
Sin duda estamos ante una de las obras de mayor profesionalidad y sentimiento dentro del rico panorama cósmico de la escena española. La flota progresiva y espacial de nuestro país es cada vez más numerosa y las ofertas de vuelo mucho más sólidas. Como alguien dijo por ahí, “súbete a mi tren y serás feliz”. Yo te digo, amigo viajero, embárcate en la nave de Girón, ya quedan menos copias (esos billetes redondos plateados), y serás mucho más que feliz. Te sentirás eterno.