viernes, mayo 16, 2014

RICK WAKEMAN HABLA DE SUS COLABORACIONES EN ESTUDIO DURANTE LOS SETENTA



En un artículo publicado en la revista Prog, Rick Wakeman habla sobre sus distintas colaboraciones durante los setenta cuando estaba en lo más álgido de su producción, bien con Yes bien en solitario. Estos son algunos de los personajes sobre los que habla el genial mago de los teclados.
OZZY OSBOURNE
Yes acompañaron a Black Sabbath por América en los principios y Ozzy y yo siempre nos hemos llevado bien. A causa de mis enfermedades derivadas del alcohol, no he bebido en los últimos veinte años, pero entonces yo era un bebedor serio, como todos los Sabbath, así que éramos como una casa en llamas, coincidiendo todos en que nos gustaba beber por beber. Cuando coincidimos en la gira de Fragile siempre tenían un asiento libre en su avión privado, por lo que viajé con ellos muchísimas veces. Literalmente no te tenías que mover para emborracharte en ese avión. Ozzy se atiborraba tanto como yo, lo cual era tanto como era humanamente posible.

¿Estaba Ozzy en sus cabales cuando trabajé en el Sabbath Bloody Sabbath? No creo que nunca estuviera en sus cabales. En verdad pienso que Ozzy es muy listo porque tiene ese don de parecer estar fuera de control cuando en realidad lo domina todo. Nunca lo vi hecho polvo a la hora de actuar.

En verdad que mostró su versatilidd cuando hizo "Buried Alive" conmigo y la London Symphony Orchestra para el Return to the Centre of the Earth de 1999. Le pedí que hiciera un tema, me preguntó quién estaba y cuando le dije que con la London Symphony Orchestra y con el English Chamber Choir, mas o menos me contesto, pero con palabras menos corteses: “¡Bendita mi alma, suena como un regalo!”
LOU REED
Nos conocimos cuando hice las sesiones de Lou Reed en los Morgan Studios de Londres. El Studio One estaba arriba y la sala de control un piso más arriba. Todos los involucrados esperábamos abajo del todo, en el bar. Algo que no era tan descabellado para mí en aquellos días. Creo que había otra sesión en otro estudio porque Rolf Harris estaba también allí, como, por algún motivo que desconozco, también estaba Ronnie Barrer.
Así que esperabas hasta que te llamaba Lou. Un poco como en la consulta del médico. Finalmente alguien vino y me dijo: “Rick, Lou ya está preparado para que entres.” Así que subí y vi que el estudio estaba oscuro como el betún, a no ser por la lámpara que había en el piano. Puse el culo en el asiento y escucho la voz de Lou en mi oído: “Voy a tocarte esta canción y quiero que toques el piano muy rápido por encima. Asegúrate de tocar muy rápido.”
Toqué unos cuantos fragmentos de canciones y se fue: “Gracias, Ha sido genial.” Me levanté, las luces se encendieron, me dio las gracias y me fui por la puerta. Fue una sesión muy extraña. Siempre fue agradable conmigo, pero me imaginaba que tenía muy mal humor.
MARC BOLAN
La primera vez que conocí a Marc no tenía donde caerse muerto, ni yo tampoco. Nos íbamos al bar de la hamburguesería Wimpy en Oxford Street y el que tenía dinero pagaba las Coca-Colas. Creo que hice las sesiones de “Get it on” porque necesitaba el dinero del alquiler.

Me entendía bien con Marc. Era una persona muy amable y todas las mujeres querían ser su madre porque era un chico diminuto. Pero también tenía un componente apasionado. Recuerdo una vez en 1970 cuando tuvo una bronca con su compañía de discos porque había una canción que él quería grabar y alguien de A&R decía que no. Decidió formar un grupo sólo para grabar esa canción y marcharse de allí. A medianoche nos colamos en el estudio y grabamos esa canción, “Oh baby”, como Dib Cochran and the Earwings. Si encuentras una copia, sé de alguien que pagará cinco de los grandes por ella.
DAVID BOWIE
Cuando trabajabas como músico de sesión en aquella época, la mayoría de artistas te hacían hacer cincuenta tomas y sabías muy bien que iban a utilizar la primera. David fue todo lo contrario cuando trabajé en Space Oddity. Llegué a los Trident Studios, me senté en el mellotrón y después de la primera toma, me dijo: “Ya está.” Le dije que solo había estado allí 25 minutos. Pero Bowie no pierde el tiempo en el estudio. Nunca tiene a nadie aprendiendo los fragmentos allí, piensa que eso es una tomadura de pelo.

Nos hicimos buenos amigos y tardó poco en invitarme a su casa. Él vivía en Becknham. Todo el mundo lo llamaba Beckenham Palace mucho antes de Posh y Beck. Recuerdo estar sentado en aquella habitación mientras cogía su guitarra de doce cuerdas y me tocaba las canciones que formarían parte de Honky Dory. Había hecho sesiones durante muchos años, pero nunca había oído tantos temas que fueran tan buenos.

Años más tarde fui a Bowie a verlo tocar en un concierto y me dijo que quería formar una banda que se llamara Spiders from Mars y quería que Mick Ronson y yo estuviéramos en ella. Pero fue el mismo día que recibí una llamada de Yes. Era como si te pidieran fichar por el Manchester United o el Chelsea. Escogí a Yes porque en los Spiders, David siempre iba a ser el líder.
ELTON JOHN
Te podría sorprender si te dijera que Elton no perdió los estribos durante la grabación de Madman Across the Water. Creo que Elton es un mundo, pero la verdad es que no soporta a los tontos. Es como un detonador, como yo. Porque cuado intentas lograr algo musicalmente y alguien no ha hecho su trabajo, todo se puede arruinar.

Conocía realmente a Elton antes de la sesión de Madman. Cuando “Your song” se publicó en 1971, dio un concierto en el Royal Festival Hall y yo estaba en su grupo tocando el Hammond. Era un pianista buenísimo, pero nunca le gustó tocar el órgano.

Creo que su status de celebridad es brillante en estos días. Yo también pasaría el rato con los Beckham si pudiera. El caso es que él no tiene que pasar el rato con ellos para salir en los periódicos. En realidad, tengo el máximo respeto por todo lo que ha hecho. Y si las rabietas son parte de su maquillaje, entonces que así sea.
JOHN ENTWISTLE
De vuelta a la década de los sesenta, había pubs a los que la gente, cuando se levantaba, iba y mi local favorito era uno de ellos. Así que me iba al Red Lion –era menor de edad, pero eso no importaba-, y me invitaban a tocar con todos aquellos grandes músicos. John Entwistle vivía a la vuelta de la esquina y acudía allí también. Tenía sólo dieciséis cuando lo conocí por primera vez en 1965.

A ambos nos contrataron para alguna sesión de la BBC por entonces y llegamos a ser buenos amigos. Más tarde vendría a mi programa de televisión Gas Tank y tocaba un solo de bajo en medio de esa pieza que habíamos improvisado. Su solo en los ensayos era bueno, pero cuando actuaba se superaba ampliamente. Nos dejaba con la boca abierta. Y decía algo así como: “¿Así ha estado bien?”

Echo mucho de menos a John. Fue a ver a los Who en el Madison Square Garden dos semanas antes que muriera en 2002. Me senté con Pete Townshend y le dije: “Dios, echo de menos al cabrón.” Era un personaje único y revolucionó el modo de tocar el bajo.
CILLA BLACK
Ella venía a las sesiones y llamaba cariñosamente a todo el mundo ‘pollo’. Estaba en la sala de control, por lo que recuerdo, y a nosotros, humildes músicos, sólo se nos permitía entrar cuando se nos invitaba. Al final nos dijo a todos, y no puedo evitar un acento de Liverpool, “muchísimas gracias a todos, pollos.”

La he visto un par de veces después, años más tarde, pero en aquella época hizo miles de sesiones y no creo que se acordara de mí. No creo que sea nada malo que se hiciera presentadora. Creo que fue muy buena como anfitriona en el programa Cita a Ciegas.
JON ANDERSON
La primera vez que vi a Jon fue cuando Strawbs telonaron a Yes en Hull. Abríamos el concierto y yo había oído todo de Yes, así que después de actuar me senté detrás del escenario y los estuve viendo. La mayoría de los cantantes de la época eran altísimos y tenían el pelo grasiento y va y llega este diminuto personaje con voz de contralto.

La prensa tenía carnaza con nuestra relación porque yo comía carne y bebía cerveza y él era un vegetariano abstemio. Decían que nos enfrentábamos continuamente, lo cual era ridículo. Quiero decir que tuvimos discusiones fuertes y con frecuencia se nos escuchaba gritar por algo que había salido mal. Al día siguiente leías: “¡Yes se separan!” La verdad es que nunca fue algo físico. El mide la mitad que yo. Jon y yo hicimos una gira como dúo el año pasado y nos recordaron la basura que se leía en la prensa. Me explico. ¡La de veces que he leído que Keith Emerson y yo nos odiábamos! Una vez estábamos comiendo Keith y yo en Londres y por lo menos tres personas se acercaron a decirnos lo bueno que era que nos hubiéramos reconciliado.
[Keith, que tiene un gran sentido del humor, se dirigió a ellos y les dijo: "Sí, era sólo una cuestión de tiempo que uno de nosotros matara al otro." N.d.trad.]
THE BEATLES
Los conocí a todos, pero nunca los vi en directo. George Harrison me dijo una vez: “Bueno, no te has perdido mucho porque de todos modos no hubieras podido escucharnos.” Siempre me acuerdo cuando pasé un par de días con él en Cannes mientras paseábamos por la playa y hablábamos desde la paz mundial hasta Vietnam. Paseábamos durante dos horas arreglando el mundo.
JIMI HENDRIX
Nunca conocí a Hendrix. Me hubiera encantado haberlo visto. Era único en lo que hizo y cómo lo hizo. Pero, como a un motón de otras personas, sólo puedo verlo en película.

FUENTE: PROG MAGAZINE