lunes, septiembre 16, 2013

EL NUEVO PROGRESIVO DEL FUTURO. FLAMING BESS: DER GEFALLENE STERN



FLAMING BESS: DER GEFALLENE STERN

País: Alemania
Género: rock sinfónico
Fecha de publicación: 23 de agosto de 2013

Temas:
Verloren im Dunkel
  1. Erwachen
  2. Verloren im dunkel
  3. Nosce te impsum
  4. Verzweifelt und vergessen
  5. Der gefallene stern 
Anderwelt
  1. Anderwelt
  2. Lichtpfad
  3. ...wie Wüstenregen
  4. Identropie
  5. Erlösung?

Am Fluss von Sein und Zeit
  1. Am fluss von sein und zeit
  2. Die kyberniten
  3. Haravienna
  4. Rückkehr
  5. Friedhof der trauma 
Formación:
Hans Wende: bajo, guitarra
Hans Schweiß: batería, percusión
Pete Figge: teclados
Achim Wierschem: guitarra, programación
Claas Reimer: loops, sintetizadores, efectos
Músicos colaboradores:
Mike Hartman: voz en 8, 12 y 13
Julian Küster: guitarra acústica en 13
Hacki Kommel: guitarra sin distorsiones en 13
Jenny K.: voz en 4 y 5
Markus Roth: solo se sintetizadote, piano y órgano en 13, flauta en 14
Mirjan Wiesemann: voz de Star
Markus Wierschem :voz de Nameless
Jef de Corte: arreglos orquestales en 11 , instrumentos de viento en 15

Flaming Bess son unos veteranos en la escena progresiva y este es su sexto álbum, a pesar de estar en la brecha desde 1969. La elaboración de cada uno de sus trabajos, que comenzaron a publicarse en 1979, después de muchos conciertos en su zona, Dusseldorf, y tras muchos cambios en la formación, supone un gran esfuerzo compositivo por la innumerable cantidad de arreglos y ejecuciones en su música. Una música llena de elementos melódicos y dinámicos que abarcan un amplio espectro del rock progresivo, derivando de lo más sinfónico a lo más krautrock, aunque con un predominio de estructuras extensas y delicadas más propias del progresivo que de lo espacial.
En este disco, el grupo, nos desvela sus sueños más teatrales, en una especie de concepto narrado y dialogado, que sirve de hilo conductor a una historia de grandísimos temas, maravillosos desarrollos instrumentales y mucha, mucha, imaginación y maestría a la hora de ejecutar cada uno de los pasajes de esta grandísima grabación.
Nos encontraremos buenos colchones de teclados conductores, así como soberbios solos de sintetizadores, con exquisitas y lánguidas guitarras eléctricas, todo ello aderezado con una compleja sección rítmica que actúa como un potente corazón que impulsa el sonido general. Un sonido en el que predominan melodías y estructuras musicales de gran envergadura, y es que el grupo es veterano, en las que la ejecución instrumental se me antoja soberbia y fluida.
Estamos ante un clásico a la altura de grupos como Anyone’s Daughter, Eloy, Epidaurus o Novalis, con una trayectoria que, evidentemente, aunque corta presupone una gran proyección en el futuro, porque la calidad de la música, y de los músicos, es una garantía para próximas aventuras en el futuro. Si no los conoces todavía, es que has estado perdiendo el tiempo o estabas en una burbuja. Totalmente recomendados.