martes, septiembre 17, 2013

TAMBIÉN JAMES LABRIE HABLA DE MIKE MANGINI



Helena Rosendahl, del medio GhostCult Magazine, mantuvo una charla con el cantante James LaBrie, en la que, cómo no, también se habló del batería, Mangini, como no podía ser de otra forma en las entrevistas que últimamente se mantienen con el grupo. A la pregunta de si la intención del álbum ha sido que Mike Mangini aprobara su rito de iniciación en el seno de la banda, el cantante responde lo siguiente: “Bien, creo que hablando en nombre del grupo, sencillamente en A Dramatic Turn of Events, que fue antes que este nuevo trabajo, uno de los miembros originales se marchó e hicimos una audición. Encontramos a un tipo que sabíamos desde el principio que iba a encajar como anillo al dedo y desde ese momento es cosa nuestra lo que hicimos. Decidimos hacer un buen disco, algo que era muy necesario para nosotros. Pero Mike Mangini no estuvo involucrado en el proceso de composición de A Dramatic, pero entró e hizo un trabajo fenomenal sin ser sus temas. Conozco a Mike Mangini desde hace catorce años. Ha tocado en tres de mis trabajos en solitario: en los dos primeros de Mullmuzzler y en Elements of Persuasion. Así es que lo conozco de hace bastante tiempo. Y yo también sabía que él era el hombre que necesitábamos.”
A la pregunta de si esa relación de trabajo fue la que impulsó la elección del nuevo batería, LaBrie continúa diciendo: “Sí, sólo porque me encanta su personalidad, es una de las personas con la que es más fácil estar, tiene una buena actitud. Es un batería fenomental, el mejor, tal y como yo lo siento, del planeta y no creo que yo sea el único que piense esto. Creo que lo que más ayudó fue que estuviera con nosotros durante una gira mundial, A Dramatic Tour of Events. Cuando estás en la carretera es cuando las verdaderas intenciones de alguien se empiezan a mostrar. Y no sólo eso, entras en sintonía, y no es un juego de palabras, con el músico y entiendes cómo trabaja, reacciona e interactúa con el resto. Creo que cuando empezamos a pensar en un nuevo trabajo, él ya estaba a bordo. Sabíamos que nos embarcábamos en un gran viaje con él, como así fue. Se mostró tal y como es desde el primer día que empezamos a componer, estaba preparado desde el primer minuto. Además, lo bueno de él es que es muy respetuoso, sabía lo que llevábamos haciendo desde hace veinte años y que teníamos una química entre nosotros. Quiso sentarse a nuestro lado e involucrarse y entusiasmarse. Así es él. Esto no hubiera sucedido si no hubiese pasado quince meses con todos nosotros en la carretera, fue un paso crucial. Así que desde ese momento, lo que normalmente hacemos es hablar sobre dónde queremos ir o sobre lo que creemos que es más necesario o lo que nos gustaría incluir en un álbum... en definitiva, sobre nuestro próximo viaje musical.”
Hablando de otros temas, en este caso de que el cantante grabó las voces en otro estudio, en Canadá concretamente, con la ayuda del ingeniero Richard Chycki, James afirma lo siguiente: “No me gusta que haya nadie cerca cuando grabo mis voces. Lo mismo pasa con John Petrucci cuando hace los solos o graba las guitarras rítimicas, no le gusta que haya nadie al lado. Esto es porque yo trabajo mejor así. Trabajo solo con mi ingeniero al lado. Es mi forma de ver las cosas, lo que es más convenientemente emocional para mí. Si hay alguien más en el estudio me parece que es una distracción. Richard y yo tenemos una larga trayectoria, nos conocemos desde hace 25 años. Estábamos en una banda de los ochenta que se llamaba Winter Rose y siempre hemos tenido una gran conexión y una excelente química el uno con el otro. Lo que sucede es que Rich sabe de mí tanto como el resto de los chicos de Dream Theater. Sabe cómo me gusta trabajar, sabe que soy muy paciente hasta que encuentro el tono de voz correcto para una sección en particular y he trabajado de maravilla en los dos últimos álbumes haciendo esto. Lo curioso es que empecé a hacerlo en los primeros trabajos de Dream Theater hasta que John y Mike [Portnoy] se empezaron a unir, pero no me gustaba el hecho de poder arruinar una buena idea por no encontrar lo mejor de mi voz en ese momento. No es que me dé vergüenza o que piense que, vocalmente, haga una cosa que no debería haber hecho, simplemente es que es mi mejor modo de trabajo.”