martes, septiembre 10, 2013

EL NUEVO PROGRESIVO DEL FUTURO. ONE OF THESE DAYS & THEE HEAVY RANDOM TONE COLOUR LAB: A PEACEFUL NACHT IN HELL



ONE OF THESE DAYS & THEE HEAVY RANDOM TONE COLOUR LAB: A PEACEFUL NACHT IN HELL

País: España
Género: rock progresivo, rock psicodélico
Sello: autoproducido
Fecha de publicación: 4 de mayo de 2013

Temas:
  1. 1st  movement: The word or instructions for taking opium in a roof
  2. 2nd momement: Easier if you play blind
  3. 3rd movement: Nexus 2C beautiful things (including Gurls & chloroform)
  4. 4th movement: Further than u can imagine
Formación:
Diego Veiga: voz, guitarra, piano Rhodes, sintetizadores
Joky: bajo, coros
Fernando Vilaboy: órgano Hammond, sintetizador Moog, theremin, sintetizadores
José M. Martinez ‘Bonham’: batería, coros

Una de las grandísimas sorpresas de este año lo conforma este grupo coruñés de extenso e intrincado nombre, One of These Days & Thee Heavy Random Tone Colour Lab, que concreta en su primera producción un excelente trabajo con un amplio y sabio rango musical en su contenido espectacular. Desde Pink Floyd a Hawkwind, pasando por Goblin, Kraan o King Crimson, la música contenida en este fastuoso artefacto dividido en cuatro movimientos, muestra a un grupo en su plenitud artística, con unas composiciones inteligentes, llenas de grandiosos arreglos y paisajes musicales que fluyen con fuerza en cada segundo de su ejecución.
Diferentes y complicados ritmos sustentan unas composiciones de una calidad extraordinaria, en las que los extensos desarrollos instrumentales, apoyados por misteriosas y vívidas voces, se van desarrollando con una maestría dramática y colorista. Con un sonido totalmente retro, indudablemente hecho con toda la intención, nos sumergimos en plena década de los setenta con una música llena de energía casi lisérgica, llena de intenciones y propósitos, con innumerables ejercicios de teclados analógicos y guitarras litúrgicas, con una increíble sección rítmica capaz de llevar el peso de unas composiciones complejas y totalmente vibrantes, llenas de rock progresivo, rock espacial y aderezadas con un componente psicodélico imposible de desprenderse de él.
Posiblemente, y que me perdonen los puristas, este sea el mejor trabajo de rock progresivo puro que se ha hecho en este país. Y es que por sonido, estructuras y ejecución se sitúa en la cima del género patrio muy por delante de endiosadas luminarias, prefiero no nombrar a nadie, que rodaron por España. Y no lo digo por decir, aunque el oyente sea quien tenga la última palabra, pero esa emoción y ese sentimiento honrado a la hora de exponer una música hecha desde la esencia visceral se había perdido hace muchos, muchos años.
Con One of These Days recuperamos la luz y la esperanza en la Música Progresiva hecha con mayúsculas. Recuperamos un sentimiento olvidado y una emoción, una inquietud conmovedora que llena, por fin, un vacío muy difícil de ocupar y, además, nos hacemos contemporáneos de algo imperdurable que, sencilla o complejamente, se denomina Arte.
Totalmente recomendable: una obra maestra que no nos podemos perder ningún aficionado al género.